
Con-fabulación ha querido que su número 71 sea un gran fresco, con piezas de poetas hispanoamericanos y del recientemente desaparecido Mahmud Darwish, inspiradas en estos hórridos hechos. La mayor parte de los trabajos son inéditos y nacen de la desesperación ante este gran teatro del crimen. Contra la infamia: la insurgencia de la palabra de la libertad.
PARA NUESTRA PATRIA
Por Mahmud Darwish*
Para nuestra patria
Próxima a la palabra divina,
Un techo de nubes.
Para nuestra patria,
Lejana de las cualidades del nombre,
Un mapa de ausencia.
Para nuestra patria,
Pequeña cual grano de sésamo,
Un horizonte celeste... y un abismo oculto.
Para nuestra patria,
Pobre cual ala de perdiz,
Libros sagrados... y una herida en la identidad.
Para nuestra patria,
Con colinas cercadas y desgarradas,
Las emboscadas del nuevo pasado.
Para nuestra patria cautiva,
La libertad de morir consumida de amor.
Piedra preciosa en su noche sangrienta,
Nuestra patria resplandece a lo lejos
E ilumina su entorno...
Pero nosotros en ella
Nos ahogamos sin cesar.
*Gran Poeta palestino nacido en 1941 en Al-Birwa y fallecido en Houston en 2008
CANCIÓN DE LOS QUE PERMANECEN
Por Gonzalo Márquez Cristo
Me opongo al trabajo de la aurora:
Mi herencia fue puesta en el viento.
Era el nombre lo que nos protegía de la muerte...
Muchos emprendimos una arqueología del dolor:
Han pactado extraviar nuestra memoria
Incendiar nuestra mirada.
Desde entonces, amor mío, la vida es nuestra rabia.
El desierto ha llegado hasta mi lecho.
Un mapa invisible lacera mis manos
Un clamor subterráneo impugna mi voz
Un diluvio de agujas persigue mi rostro,
Palestina.
*Poeta y ensayista colombiano.
PALESTINA
Por Antonio Correa Losada*
En Palestina
una estrella gira ennegrecida
Y sólo con mis ojos
protejo a esa mi Tierra
Corazón sepultado por la ausencia
(El viejo presidente combate
y muere con una linterna sorda
entre su cuerpo)
En mancha de tabule
mi corazón devora esa distancia
El sonido llega
y humedece
la tierra deseada
Buscado por asesinos
canto una dura tonada
mientras miro mis manos
En la frontera
escucho la explosión en el techo
Y no decae mi espíritu
que regresa en una dulce cítara
*Director de la Fiesta de la Cultura de Quito, Ecuador
una estrella gira ennegrecida
Y sólo con mis ojos
protejo a esa mi Tierra
Corazón sepultado por la ausencia
(El viejo presidente combate
y muere con una linterna sorda
entre su cuerpo)
En mancha de tabule
mi corazón devora esa distancia
El sonido llega
y humedece
la tierra deseada
Buscado por asesinos
canto una dura tonada
mientras miro mis manos
En la frontera
escucho la explosión en el techo
Y no decae mi espíritu
que regresa en una dulce cítara
*Director de la Fiesta de la Cultura de Quito, Ecuador
PALESTINA
Por Fernando Rendón*
Mestizos, somos árabes también. Alguien que llegó a España hace diez siglos nos circula, conoce las estrellas, es caravana en el desierto.
Sarracenos con alfanjes y rodelas cabalgan todavía las llanuras hacia mezquitas asombrosas, anegando espacios y aposentos con una lengua de medias lunas.
Otra vez persas y hebreos codiciando nuestros ríos de miel, prendiendo fuego al campamento, flechando la ternura, de nuevo la langosta asolando los olivos, dulce Palestina que guardas tu rostro tras un pasamontañas.
Y a pesar de todo aún zumban cedros milenarios, danza el cielo un son de júbilo sobre tu amor armado.
Es la guerra de tus niños entre tierras de nadie que florecen mientras bulle la alquimia en las arterias.
Estamos advertidos: un poder invisible nos escalpa.
*Director del Festival Mundial de la Poesía de Medellín